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Fuego

El uso de materiales no combustibles, como la lana de roca, en los edificios puede contribuir a evitar que se propague el fuego y desempeña un papel vital a la hora de mantener en seguridad a los ocupantes.

Los materiales incombustibles protegen su edificio

Debido al aumento en el uso de materiales sintéticos, los incendios en los edificios se propagan actualmente entre 5 y 10 veces más rápido que hace 50 años. La lana de roca, el material principal utilizado en nuestros paneles acústicos, es por naturaleza un material altamente resistente al fuego y no contribuye a su propagación.

La gente espera que sus viviendas, lugares de trabajo, escuelas y hospitales sean seguros. Afortunadamente, los incendios no son algo habitual. Pero cuando suceden, pueden ser catastróficos. Los materiales A1, la clasificación más alta que puede recibir un producto, no contribuyen al desarrollo y propagación del fuego, y proporcionan un tiempo valioso a los ocupantes para evacuar el edificio de forma segura.

¿Qué sucede en caso de incendio?

Un incendio es siempre el resultado de una fuente de ignición (calor), oxígeno (aire) y la presencia de un material combustible. El oxígeno y los materiales combustibles son necesarios para alimentar un fuego y propagarlo. Debe usarse el mayor número de materiales incombustibles posible para limitar o contener el riesgo de incendio y humo. El factor determinante para que un pequeño incendio se propague o no es cómo reaccionan ante el fuego los materiales circundantes. 

Donde hay fuego hay humo

Conforme avance un incendio, los materiales combustibles de la sala emiten humo tóxico. La cantidad de humo tóxico liberado depende de la cantidad de material combustible en ese espacio concreto. Si la concentración es lo suficientemente elevada, el humo tóxico supone un riesgo para la salud. De hecho, la inhalación de humo tóxico causa más muertes en incendios que las propias llamas.

Identificación de materiales combustibles

Para ayudar a identificar materiales combustibles y aumentar la protección ante incendios, diversas normativas nacionales han adoptado objetivos mínimos destinados a reducir la propagación del fuego. Una de esas pruebas es  la reacción al fuego de un material.

Reacción al fuego

La reacción al fuego determina si un material contribuye a un incendio. La clasificación de la UE respecto al comportamiento frente al fuego (UNE-EN 13501-1) mide la combustibilidad de un material, la tasa de liberación de calor, la tasa de propagación de las llamas, la tasa de emisión de humo, las gotas o partículas llameantes y la combinación de estos aspectos de seguridad.  

A1 es la máxima clasificación que puede recibir un producto. Los productos A1 no contribuyen al desarrollo y la propagación del fuego. No generan ni humo ni gotas llameantes. La mayoría de nuestros productos están clasificados como A1, lo que significa que no contribuyen a un incendio.

Los incendios se propagan actualmente entre 5 y 10 veces más rápido que en la década de los 50.

Productos recomendados

La mayoría de nuestros techos están clasificados como A1, lo que significa que no contribuyen a un incendio. Únicamente un producto no combustible puede recibir esa calificación, que es la superior.

Otras ventajas del producto

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